Si pudieramos resumir las bases de la enseñanza tradicional este sería un buen resumen inicial: el educador es siempre el que educa, el educado es siempre el educado; el educador es el diciplinador, el educado el disciplinado; el educador prescribe, el educado sigue la prescripción; el educador da contenido, el educado lo recibe; el educador sabe, el educado no sabe; el educador es el sujeto del proceso, el educado es el objeto. Es un sistema basado en el anti-diálogo, que fomenta y consolida la enorme distancia social existente entre el que tiee poder y el que no.
Fue en este contexto de separación entre opresor y oprimido en el que Paulo Freire, uno de los mayores pedagogos del siglo XX, comenzó a aplicar una nueva forma pedagógica totalmente revolucionaria basada en el diálogo. Un elemento que implica la responsabilidad social y política del hombre, una conciencia social y la participación popular en la cosa pública.
Firme defensor del valor de la experiencia práctica, desarrolló importante campañas de alfabetización dirigidas a que los analfabetos pudieran ser conscientes de sí mismos, descubrirse a sí mismos. Porque ser iletrado es ser aun creyendo que no eres.
domingo, 3 de enero de 2010
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